miércoles, 12 de diciembre de 2018

Di NO a la pobreza léxica. ¡Con estilo!


Uno de los defectos de estilo que se dan con mayor frecuencia es el repetir las mismas palabras o expresiones. Esto se debe a un léxico limitado. Veamos el ejemplo siguiente:

Me gustó mucho el pueblo, pero lo que más me gustó del pueblo fue la plaza porticada. Sin embargo, a mis padres les gustó más la torre de la iglesia del pueblo.

Este mismo texto, podría haber sido redactado así:

Me gustó mucho el pueblo, pero lo que más me impresionó fue su plaza porticada. Mis padres, sin embargo, quedaron prendados de la torre de la iglesia.

Mucho mejor, ¿no creéis?

La repetición de verbos  tan polisémicos como "hacer", "haber", "tener", "ser", etc, o de sustantivos como "cosa", "cuestión"... es una muestra clara de pobreza léxica y de estilo poco elegante. Hemos de conseguir mayor variedad léxica y más riqueza en cuanto a matices semánticos, empleando otras palabras más precisas.

Sustituyamos el verbo "hacer" por  otro, tal como aparece en el siguiente ejemplo:

hacer maravillas →→→ obrar maravillas

1º) Prueba tu a sustituir el verbo "HACER" por otro
💪 ¿Te atreves a intentarlo sin la ayuda de diccionarios o similares?

hacer una película
hacer preguntas
hacer un daño
hacer estragos
hacer un crimen
hacer una falta
hacer un túnel
hacer un traje
hacer un certificado
hacer una instancia
hacer un curso
hacer una fiesta


2º) Continúa las listas con tus propios ejemplos, cinco al menos, con sus verbos sustitutos. 

TENER
tener varias partes → constar de varias partes
tener proyectos
tener una sensación
...

HABER
haber una civilización → florecer una civilización
haber una torre
haber peligros
haber lluvias
...

DECIR
Decir un poema → recitar un poema
decir una historia
decir un lugar
decir un secreto
decir el significado
...

ECHAR
...

PONER 
...

DAR
...

SER
...